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Mensaje del Director

Tengo el honor de hacerme cargo de la Escuela Superior Naval, reparto que todo Oficial de Marina anhela pasar por lo menos una vez en su vida. Yo tengo la suerte de estar por segunda vez, puesto que entre el año 2010 y 2011 me desempeñe como subdirector.

Aquí es donde llegamos como adolecentes en donde empieza esta hermosa aventura, en donde los sueños de un joven se fueron haciendo realidad en sus primeros cuatro años de vida institucional.  En donde las palabras como lealtad, moral, fe, disciplina, espíritu de cuerpo cobran sentido.

Aquí se forjaron oficiales de hace muchos años que con su ejemplo nos dejaron una gran herencia de mística, rectitud, honor y disciplina que fueron los precursores de la marina moderna y quienes nos trazaron un rumbo el cual debemos siempre mantener para dar ejemplo a quienes están detrás de nosotros, así como estos hombres de mar lo hicieron en su momento.

El tránsito por la escuela naval es el paso obligado para ser un Oficial de la Armada… Ello implica: abrazar, más que una profesión, un estilo de vida; apasionante, pleno de desafíos, que imprime en el alma un carácter indeleble, que hace que ustedes guardiamarinas se sientan marinos desde el alba hasta el ocaso, y que los acompañará por el resto de su vida.

Ser un patriota, que modele su vida personal y profesional con las virtudes fundamentales del militar: lealtad, veracidad, abnegación, disciplina, tolerancia, prudencia y fortaleza… Entre otros. Encarnar el espíritu caballeresco y militar de la vida, estando consagrado a prepararse física, marinera, intelectual y espiritualmente para la defensa de la patria. Ser un líder, con vocación de asumir responsabilidades, riesgos y desafíos, tanto aquellos que imponen los hombres, como la naturaleza. Todo ello se desarrolla en su paso por estas aulas e instalaciones.

De ustedes guardiamarinas exigiré el máximo sacrificio y mucha dedicación puesto que, en el futuro, se esperará que como oficiales conduzcan el recurso decisivo de la armada del ecuador: su personal. Este arte reclamará sus mejores talentos, energía y entrega. No se cansen jamás de dar lo mejor y entregar su sudor por esta escuela. Al final tendrán su recompensa y los comprometerá cada día en ese sentido, su sacrificio será el símbolo tangible del servicio que la patria, y su pueblo que los contempla, esperarán de ustedes. El sacrificio de cuatro años en este claustro heroico los acompañará siempre y los interpelará durante el paso por esta escuela.

Cultívense como hombres y mujeres de bien, encontrarán en la familia naval el ámbito propicio para lograrlo. En ese proceso de desarrollo profesional y personal, mantengan viva conciencia de la importancia que tiene el mar para la supervivencia de la nación, pues los espacios marítimos serán protagonistas crecientes de un mundo cambiante y ustedes, deberán en el futuro ser el recurso humano específico con el que cuente el estado nacional para dar las respuestas más oportunas y adecuadas; tamaño desafío requerirá que mantengan intacta la vocación y un enorme esfuerzo.

A los señores oficiales y tripulantes de planta, docentes y el personal de servidores públicos les pido su irrestricto apoyo, en mi encontraran un amigo y una ayuda para su trabajo y de ustedes pido lo mismo "reciprocidad".

Quiero agradecer a Dios, a la institución y a la patria por esta oportunidad que me da para servir y poder formar jóvenes, además de tener la oportunidad de trabajar para mantener el nombre de la Escuela Superior Naval en el sitial que se merece.